Enlace

Un estudio llevado a cabo por la organización francesa Générations Futures ha detectado la presencia de glifosato en la orina de las 30 personas que han participado en él. En los análisis han participado personas de ambos sexos, de entre 8 y 60 años, residentes tanto en el campo como en la ciudad, y con distintos tipos de alimentación (ecológica o no ecológica, vegetariana o no vegetariana) . En la orina de todas ellas había glifosato, y en la de 29 de las 30 muestras analizadas el herbicida se encontraba en una concentración superior a 0,1 ng por ml de orina, el límite máximo admitido para la presencia de un plaguicida en agua de boca. La presencia media de glifosato era de 1,25 ng/ml, mientras que la muestra con menor concentración presentaba 0,09 ng/ml y la de mayor concentración, 2,89 ng/ml.

Actualmente una Iniciativa Ciudadana Europea está recogiendo firmas a través de la web www.banglyphosate.eu para lograr la prohibición del glifosato, un herbicida calificado como probablemente cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud en 2015. La iniciativa necesita recoger un millón de firmas en al menos siete Estados miembros de la Unión Europea.

Générations Futures
Más información y adhesiones a la Iniciativa Ciudadana Europea por la prohibición del glifosato: www.banglyphosate.eu

Nuevo informe sobre la “disrupción” del desarrollo cerebral infantil por tóxicos cotidianos

Un nuevo informe alerta de que la elevada exposición actual a sustancias químicas habituales en los hogares europeos puede afectar al desarrollo del cerebro infantil. 

A diario, niños y niñas se exponen a través de muebles, envases y ropa a un cóctel de sustancias químicas sintéticas sobre las que existe evidencia científica de su capacidad para interrumpir su desarrollo neuronal, según recoge el informe “No brainer. El impacto de las sustancias químicas en el neurodesarrollo infantil: motivo de preocupación y necesidad de acción“, presentado hoy por la organización CHEM Trust.

Lee mas…

Comprueban la toxicidad del DEHP, un plastificante de amplio uso

El di(2-etilhexil) ftalato (DEHP) es una sustancia química manufacturada que se añade comúnmente a los plásticos para hacerlos más flexibles. Se ha demostrado que tiene efectos nocivos, causando problemas de infertilidad, de obesidad y diabetes tipo I, entre otros muchos. Una investigación publicada hoy en PLoS ONE ha podido comprobar las alteraciones que este compuesto provoca en distintos marcadores genéticos del mosquito Chironomus riparius, un modelo de referencia en ecotoxicología.

El DEHP es el plastificante más utilizado en el mundo, especialmente en la industria del PVC. Sus usos son numerosos y forma parte de la composición de innumerables productos plásticos industriales, de consumo y de uso médico. Al no encontrarse químicamente unido al polímero plástico, el compuesto migra desde este tipo de productos al medio ambiente, durante su uso y tras ser desechados. Se trata de una sustancia poco soluble en agua, por lo que se adsorbe con facilidad a los sedimentos de medios acuáticos. La presencia cada vez mayor de contaminantes plásticos en los océanos hace que también estos ecosistemas se conviertan en una fuente de entrada del DEHP a las cadenas tróficas, dada la facilidad del compuesto para bioacumularse.

Lee aquí la entrada completa en su fuente original

La Comisión lanza dos consultas públicas sobre contaminantes hormonales en pleno verano

La Comisión aprovecha el verano para abrir dos consultas públicas online sobre su propuesta de criterios de identificación de contaminantes hormonales en pesticidas y biocidas.

Esta propuesta de criterios exige una evidencia tan elevada para catalogar una sustancia como “contaminante hormonal“, que solo será posible identificar (y regular) un pequeño número de los 800 contaminantes hormonales potenciales que se conocen.

La Comisión propone identificar sólo los contaminantes hormonales que provoquen efectos adversosconocidos”. La expresión “conocido” significatener pruebas, en contra de lo que propone el Principio de Precaución consagrado en los tratados de la UE, que exige regular aquellas sustancias que “puedan” causar daño (como para los cancerígenos se utiliza “que puedan causar cáncer”).

Por lo tanto, la Comisión no soluciona la amenaza a la salud pública que suponen los contaminantes hormonales, a los que miles de estudios científicos relacionan con daños a la salud como cáncer de testículo o mama, pérdida de fertilidad, diabetes y malformaciones congénitas, además de importantes daños a los ecosistemas naturales. No sólo eso, los costes sanitarios para hacer frente a estos efectos ascienden, sólo en Europa, a 158.000 millones de Euros al año.

La Comisión debe rectificar su propuesta

La Comisión debe rectificar su propuesta para asegurar un alto nivel de protección para la salud y el medio ambiente, prevenir las enfermedades relacionadas con la contaminación hormonal y evitar daños a nuestros ecosistemas.

Por esta razón, es importante que tanto organizaciones como particularesenviemos a la página de la Comisión los argumentos por los que nos oponemos a esta propuesta.

Ecologistas en Acción ya ha enviado sus comentarios, igual que han hecho otras muchas organizaciones ecologistas, de la salud y de consumidores.

Tú también puedes responder a la consulta pública

Envía tus comentarios a las dos consultas públicas (pesticidas y biocidas) que mantiene abiertas la Comisión hasta el 28 de julio.

Puedes utilizar descargarte los argumentos que hemos enviado en los links posteriores, modificarlos o escribir tus propios argumentos (pero sin superar los 4.000 caracteres con espacios).

Puedes encontrar los argumentos en los siguientes links:

Respuesta a Consulta sobre presencia de contaminantes hormonales en pesticidas

Respuesta a consulta sobre la presencia de contaminantes hormonales en biocidas

Tutorial para enviar la respuesta a la consulta pública sobre los criterios aplicables a contaminantes hormonales

Antecedentes:

La Comisión Europea presentó en junio su propuesta de criterios para identificar los contaminantes hormonales (y, por tanto, regularlos), con tres años de retraso y escándalo acerca del excesivo influjo de los lobbies empresariales sobre miembros de la Comisión.

Inmediatamente, más de 50 organizaciones civiles españolas escribimos una carta abierta a nuestro gobierno pidiendo que se opusiera a esta propuesta de identificación de criterios de contaminantes hormonales.

Francia, Suecia y Dinamarca ya han expresado su desacuerdo a la propuesta de la Comisión. Los mayores expertos mundiales en EDCs, la Sociedad de Endocrinología  y otros científicos han criticado duramente la propuesta, al igual ciertos sectores industriales que creen que los criterios deberían identificar y eliminar las sustancias potencialmente perjudiciales de forma más contundente.

Europa debe liderar la regulación de los EDCs y estimular la innovación para que las industrias de los sectores implicados

20 años de futuro robado. Sin protección contra tanto contaminante hormonal

Sin ánimo de socavar la autoconfianza de nuestros jóvenes, resulta que sus espermatozoides menguantes se han convertido en nuestros argumentos. “Más de la mitad de los jóvenes españoles, un 57,8%, presentan un semen de calidad inferior a lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera normal, ya sea por volumen, movilidad o concentración de espermatozoides. Y eso que se han rebajado enormemente los estándares de normalidad, pues mientras que en 1985 se consideraba normal una concentración de 100 millones de espermatozoides, hoy la cifra se ha reducido a 20 millones (López‐Teijón, M., Elbaile, M., & Alvarez, J. G. (2008). Geographical differences in semen quality in a population of young healthy volunteers from the different regions of Spain. Andrologia, 40(5), 318-328)

Hay evidencias que relacionan esa merma de calidad reproductiva con la presencia de múltiples sustancias químicas sintéticas en la vida cotidiana; son los contaminantes hormonales, contra los que distintas organizaciones llevan años alzando la voz.

Habrá quien piense, por cinismo o desencanto, que esa creciente infertilidad y nuestra extinción como especie, es lo mejor que le puede pasar a este planeta que estamos esquilmando. Lamentablemente, esa huida hacia adelante sería el fin también de multitud de anfibios, reptiles, pájaros, peces y otros mamíferos…

Hay antecedentes: en el área experimental de lagos (ELA) en Ontario (Canadá) se estudiaron durante 7 años los efectos sobre la población de peces, del aumento de estrógenos sintéticos vertidos con las aguas residuales municipales en el lago. La exposición crónica a los contaminantes condujo a la feminización de los peces machos y a la alteración de la ovogénesis de las hembras y llevó a la casi extinción de la especie.

Lee aquí la noticia completa