Consumo de carne y cambio climático

La ganadería es uno de los sectores que más gases de efecto invernadero (GEI) emiten con más del 14,5% según la Organización Mundial de la Alimentación y Agricultura (FAO por sus siglas en inglés). Para expertos del Banco Mundial, este sector encabezaría el ranking de GEI totales emitidos a nivel mundial, con más del 50%, si se contabilizaran sus emisiones indirectas. Por ello, ecologistas y animalistas señalan la importancia de reducir el consumo de carne para limitar la actividad ganadera, luchar contra el cambio climático y favorecer el bienestar animal.

Para abordar esta cuestión y buscar soluciones, Marcellesi, Los Verdes europeos y Equo organizaban esta semana la conferencia Consumo de carne y cambio climático: un debate ineludible en la que reunían a ecologistas, animalistas, ganaderos ecológicos y consumidores. Diversos sectores con diferentes intereses, especialmente en cuanto al trato a los animales y el bienestar de estos, pero con un enemigo común: el cambio climático.

Comer carne procesada se ha vuelto más asequible que comer frutas y verduras. Esto es una grave incongruencia porque la producción de carne requiere muchos más recursos que la producción de frutas, verdura y cereales”, aseguraba la representante animalista de Equo.

A razón de esto, Jarque señalaba que “la única forma de ganadería” que podrían considerar en Equo es “la extensiva, local, ecológica, transhumante y de razas autóctonas”, que tiene un impacto menor sobre el ecosistema.

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Libro: La carne que comemos

Hay libros que no son libros, son relámpagos. La carne que comemos, del activista británico en defensa de los animales Philip Lymbery, es uno de esos libros. El año pasado mi editora en Alianza Editorial me propuso participar en la edición en castellano de esta obra que acaba de llegar a las librerías. Recuerdo que cuando recibí el original y empecé a leer sus páginas entendí al instante que aquello me iba a causar problemas de conciencia. Y así fue.

En mi opinión la divulgación ambiental, tanto si se ejerce desde un diario, una radio, un libro o una sala de conferencias no solo debe informar sino que ha de aspirar a cambiar hábitos. Y para cambiar hábitos hay que llegar al corazón de la gente: un lugar al que nunca se accede desde el dato y la estadística. Con eso solo se llega al cerebro.

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Dime qué consume tu país y te diré qué especies está amenazando

Tomarse una taza de café en un restaurante de Chicago contribuye a la desaparición de los monos araña en Centroamérica. Puede parecer disparatado pero es una de las muchas conexiones que Daniel Moran y Keiichiro Kanemoto establecen en un trabajo publicado este miércoles en Nature Ecology & Evolution. Para llegar a esta relación, por ejemplo, los autores han analizado la contribución de diferentes industrias a la deforestación de las selvas donde viven los monos araña, y las plantaciones de café contribuyen de manera notable.

Hasta un tercio de estas especies están amenazadas por el comercio global, dicen los autores

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